Bluesky
Rubén Pedreira | Autor de Zona de habitabilidad

Escritura · Ciencia · Curiosidades

  • Home
  • Novelas
  • Bio
  • Zona de prensa
  • Contacto
  • Secciones
    • Consejos para escritores
Cómo vivir del cuento y no morir en el intento: Consejos para escritores que quieren vivir de su arte

Stephen King escéptico
"Ah, ¿así que tú también quieres ser el nuevo Stephen King?"

 

Vaya, ¿qué tenemos aquí?. Veo que te decidiste por fin a hacer caso a aquella profesora, a aquel familiar o aquel amigo que siempre te dijo que se te daba bien eso de juntar palabras y que deberías probar a escribir un cuento, un relato o incluso (ojalá que no, líbresenos de semejante atrevimiento en las fases iniciales de una carrera literaria) una novela. Era solo cuestión de tiempo que te animases a probar, ¿verdad? ¿A quién no le va a gustar soñar con convertirse en la nueva historia de éxito de las letras castellanas? Se te da bien, siempre se te dio bien, y tienes la motivación necesaria. Y por lo menos la tendrás durante uno o dos meses más, no cabe duda.

En las redacciones del colegio era una maravilla tu habilidad para poner los puntos y aparte justo donde debían ir. Tampoco temo equivocarme si me arriesgo a decir que incluso en alguna ocasión te vino una chispa de elegancia y levantaste los aplausos del claustro de profesores con algún punto y coma nunca antes visto en la historia reciente de tu centro educativo. Pero siento decírtelo: La primera obra de ficción que escribas va a ser mala. Quizás no la historia, pero sí la ejecución. Y eso no es una crítica destructiva, es un hecho por el que todo el mundo pasó. Quizás hubo un puñado de personas en la historia que tuvieron la suerte de saltarse ese paso y empezar ya siendo genios desde la cuna, pero espero que tengas muy claro que no quieres caer en el cliché del escritor o escritora que se cree genial sin haber hecho nada, ¿no?

Empecemos por entender que escribir es un proceso, y hacerlo bien lleva su tiempo. De hecho, creo que un paso vital a la hora de aprender a escribir es empezar a darte cuenta de todo lo que haces mal y aprender poco a poco a arreglar estropicios, cada uno según sus técnicas y ritmos. Si buscas la guía definitiva para el éxito, siento decirte que no existe, y si existe no está en mis manos sino en la de alguna eminencia que se la guarda para uso propio. Yo no puedo ofrecer la sabiduría de una eminencia porque no lo soy y probablemente nunca lo sea, eso es para gente que se toma las cosas muy en serio o para gente que nació con un don divino. A mí no me genera especial interés tomarme las cosas muy en serio y tampoco me avisó nadie de que tuviera ningún don debajo del brazo cuando nací, así que lo único que ofrezco es una experiencia de varios años metiendo la cabeza por el mundo literario como escritor y como lector (ambos roles son necesarios).

En este tiempo me encontré con un puñado de cosas de las que nadie te suele advertir cuando no tienes gente cercana metida en el mundo de la escritura y por ello no sabes muy bien por donde empezar. No hay nada como darse hostias contra los muros unas cuantas veces para aprender la mejor manera de saltarlos, y a lo largo de estos artículos intentaré compartir algunos trucos prácticos u opiniones (no siempre prácticas) para que el muro duela menos cuando aparezca de golpe delante de tus narices. El consejo realmente definitivo sería: Búscate un buen padrino y que te vaya abriendo el paso. Asumo, no obstante, que no todo el mundo tiene muy claro cómo buscarse tal cosa y por eso tiraremos por el camino largo.

Este primer artículo es una simple introducción con una parte buena y una parte mala para cualquier persona que quiera empezar a teclear historias. La parte mala es que, por mucho que la gente te diga que escribes muy bien, una cosa es redactar bien los trabajos académicos o hacer unos emotivos posts en redes sociales y otra cosa muy distinta es escribir bien. Si nunca escribiste literatura, probablemente lo primero que hagas será malo como ya dije antes. La parte buena es que no pasa nada, porque a escribir literatura se aprende escribiendo literatura. Tienes una vida por delante para mejorar. Y a lo largo de estas publicaciones que escribiré tendrás la enésima serie de artículos publicada en Internet con consejos para escritores. ¿Qué diferencia lo que encontrarás aquí de lo que encontrarás en muchos otros sitios? Pues no lo sé, porque no los leí todos. Pero sí que leí algunos y por lo general tienen cierta tendencia a endulzar las verdades incómodas. Yo prefiero no hacerlo, porque el camino de la literatura está lleno de verdades incómodas (aunque también está lleno de cosas entretenidas).

¿Todo preparado para empezar un camino en el que la linea entre la paz mental y la desesperación absoluta es tan fina que a veces la cabeza convive en equilibrio entre ambas? Pues siéntate, intentaré ayudar en lo que pueda para que la paz mental sea tu camino si pretendes (porque conseguirlo es otra historia) vivir del cuento. Pero tienes que poner de tu parte y entender que la probabilidad de que se cumpla en la vida real la idea de éxito que tienes formada en tu cabeza es tan probable como ganar la lotería. Esa es, de hecho, la primera enseñanza de esta guía para la vida:


AXIOMA 1: 

"Quítate de la cabeza la idea de que estás empezando un camino que te llevará a ser el futuro Stephen King o la futura JK Rowling. A la literatura se viene a otra cosa, es un medio para transmitir lo que quieres transmitir, no pongas el carro delante de los bueyes. Todo escritor quiere ser leído por el máximo número de gente, pero el objetivo real debe ser mejorar y aportar una obra honesta. Cualquier objetivo irreal solo lleva a la frustración y a caer en el peor de los clichés posibles: El del escritor quemado, asqueado del mundo y que cree que el universo le debe algo por haber juntado unos cuantos párrafos en forma de libro."

Explora el Universo

¿Quieres empezar en la escritura y sobrevivir en el intento?

Lee aquí la guía completa
0
Share

 


Categoría: Pintura

Autor: Jacob  Van Ruisdael

Año: 1670

País: Holanda

Estilo: Barroco

Contexto histórico:  El pintor paisajista Jacob van Ruisdael pintó en 1670 esta obra, una de las más representativas del paisajismo que tanto éxito cosechó durante la época del siglo de oro neerlandés (~1588-1672). 

Descripción: La figura protagonista del cuadro es un gran molino de viento junto al río Lek, en la provincia de Utrecht (Países Bajos). El molino, símbolo del paisaje rural clásico neerlandés, se combina con algunos de los rasgos típicos del pintor, como el cielo nublado y la naturaleza cruda.

Anécdotas: El molino de la pintura fue destruido (aunque todavía quedan algunos restos de su estructura) en 1820 [1], pero junto al lecho del río Lek existe otro molino muy similar que se benefició de una confusión debida a dicha similitud [2].  Este molino, el Molen Rijn en Lek (molino del río Lek), estuvo a punto de ser desmantelado en la década de 1920 y la ciudadanía se movilizó para salvarlo, en gran parte gracias a la concepción errónea de que era el que aparece en el famoso cuadro de van Ruisdael. Gracias a la gran cantidad de dinero recaudado pudo salvarse y el molino sigue en pie a día de hoy, teniendo además la peculiar característica de que cuenta con un arco en su base que permite pasar a través de su estructura [3].

 

[1] molenrijnenlek.nl - The History

[2] molenrijnenlek.nl - World famous because of a misconception

[3] Atlas Obscura - Rijn en Lek Windmill

0
Share
Por Rubén Pedreira

A todo el mundo le gustan los agujeros negros. En una encuesta de popularidad sobre cosas de física ocuparían el primer lugar, sin duda alguna. Por ello, hablaremos aquí de un inquietante detalle de estas regiones que quizás no sea tan conocida como otras: La paradoja de la pérdida de información.

 
Primera imagen tomada de un agujero negro, realizada por el Event Horizon Telescope en 2019 (f)
 
Empezaremos suponiendo que todos estamos de acuerdo en algo básico e innegable: La física, más que ciencia, es magia. Porque la función de la física, en muchos aspectos, se basa en predecir el futuro y eso es pura brujería. Eso sí, antes de que algún purista me acuse de vendehumos por hablar de artes mágicas en un texto sobre ciencia, explicaré un poco a lo que me puedo referir con esto: Si tenemos un sistema totalmente caracterizado, la física tiene argumentos para predecir cual será su estado siguiente (y cuál fue su estado pasado). Que esto sea así es una suerte, ya que si tenemos identificado el estado de un sistema de partículas y este evoluciona hacia otro estado, dicha evolución cumplirá unas leyes físicas que nos permiten obtener la información también en la nueva situación, porque esencialmente es la misma tras pasar por algunas transformaciones.
 
La física permite eso, explicar la evolución de los sistemas y predecir su futuro con unos trucos llamados ‘leyes’, y por fortuna es siempre así. ¿Siempre? ¡No! Un grupo de irreductibles objetos se resiste, todavía y como siempre, a pasar por este aro: Los agujeros negros. Estos entrañables mastodontes son odiosos a su manera. Hay muchas cosas que funcionan en ellos de forma muy distinta al resto del Universo, y eso atrae pero también desespera. Un agujero negro te coge por las solapas y te dice: ‘Esto es lo que hay y, si no te gusta, intenta estudiarme hasta que mueras sin haber entendido nada igualmente’.
 
En un agujero negro la idea de que la información de un sistema es conservada entre un estado y otro de dicho sistema se cae por su propio peso. Para empezar, ocurre lo que ya todos sabemos, y es que en cuanto el sistema entra en el horizonte de sucesos ya no hay vuelta atrás. Una vez dentro del horizonte de sucesos la información de lo que entra deja de ser accesible para todo observador externo, queda bloqueada en el agujero negro. Cuando hablo de información siempre me estoy refiriendo a las características físicas del sistema ( posición, velocidad, momentos…). Esa información queda inaccesible pero, en principio y sin entrar en adivinanzas sobre lo que ocurre dentro, sigue estando ahí. O al menos debería seguir ahí, por mucho que no podamos acceder a ella desde fuera. Esta paradoja surge de intentar entender si, de alguna manera que desconocemos, la información es conservada.
 
La cosa se pone fea, no obstante, cuando aparece un fenómeno llamado ‘Radiación de Hawking’, que es una radiación (sí, los agujeros negros emiten energía y, por tanto, no son realmente ‘negros’) producida por efectos cuánticos en el horizonte de sucesos de un agujero negro. Lo inquietante es que esto viene a decir que un agujero negro se va evaporando con el tiempo al emitir esa radiación y, como la radiación de Hawking es radiación térmica y este tipo de radiación tiene una distribución aleatoria, no contiene ‘información’. Quizás no es muy correcto decir que no contiene información, ya que no deja de ser un fenómeno físico, pero es una información que, al ser aleatoria, tiene que ver simplemente con una distribución estadística influida por la masa del agujero negro, su rotación y su carga. No es, por tanto, una información análoga a la que portan los sistemas engullidos, no los tiene en cuenta, y por ello induce una pregunta turbadora: Si el agujero se evapora emitiendo una información así ¿Qué ocurre con la información de tipo totalmente diferente que se introduce en ellos? 
 
Es decir, teniendo esto en cuenta, la información portada por todo lo tragado por el agujero negro (debido a la evaporación mediante radiación de Hawking del agujero) desaparecería sin haberse conservado una vez la singularidad se desvaneciera del todo. Por hacer una analogía cutre, sabemos que si pinchamos un globo este se ‘evaporará’ expulsando aire, es decir, la misma información que introducimos para hincharlo. ¿Pero qué pasaría si se fuera desinchando emitiendo luz y no aire? Eso sería una falta de respeto terrible, pero sobre todo sería un fenómeno inexplicable. Algo parecido pasa aquí (siempre entendiendo que la del globo es una analogía simplista y que en esta historia entran en juego fenómenos cuánticos que pueden codificar la información de manera más extraña de lo que pasaría en un ejemplo de la vida cotidiana), y no es cosa menor. El resumen de todo esto es que el principio básico de que la información se conserva en el Universo se destroza por completo en los agujeros negros, ya que la información emitida por ellos es aleatoria e independiente de la entrante. 
 
Por ejemplo, si tuviéramos dos agujeros idénticos y tirásemos cruelmente a una persona aleatoria en cada uno de ellos, los agujeros los igualarían. Da igual quien de los dos fuese más gordo o más carismático, da igual que uno de ellos entrase más lentamente: el espectro de radiación emitido por ambos agujeros sería el mismo. ¿A dónde va a parar esa información perdida? ¿Se pierde realmente? Es evidente que las paradojas no casan bien con todo lo que significa la física, así que nos falta algo en todo esto para explicarlo. 
 
Aquí cabrían dos opciones: O la teoría de la radiación de Hawking tiene lagunas que subsanar (caso aparentemente más probable, quizás esa radiación térmica tenga una distribución menos aleatoria de lo que nuestras teorías conocen y en ella se encuentre la clave) o la conservación de la información en el Universo no es una ley real y toda nuestra física se iría a la basura (caso aparentemente más divertido). Sea lo que sea, habrá que esperar a que algún genio con tiempo libre nos lo comente en un futuro incierto, por ahora la paradoja es todo lo que tenemos.
0
Share
 

Leí El problema de los tres cuerpos dos veces. En ambas me gustó bastante y en ambas me dejó con ganas de seguir viendo cómo evolucionaba la saga. Intenté leer su segunda parte, El bosque oscuro, también dos veces. En ambas me desconecté de la historia y en la anterior ocasión incluso abandoné el libro a medias. En este nuevo intento me propuse terminar la trilogía para ver a dónde llega todo este asunto y lo terminé, pero ni se acercó al interés que me generó el anterior. Se pierde el misterio con el que jugaba la novela inicial, ahora ya sabes desde el principio lo que está pasando: una civilización extraterrestre avanzada quiere conquistar la Tierra. Con todas las cartas sobre la mesa, se va mucho de lo que hacía hipnótica a la anterior entrega.

No sabría explicar exactamente lo que creo que le falla a esto, es una mezcla. Los personajes siguen siendo bastante tópicos como en la primera parte, pero lo que en ese primer libro era una historia original que llevaba a querer conocer más aquí se convierte en algo enrevesado y en muchas ocasiones poco creíble. Por ejemplo, tras una crisis planetaria que empieza alrededor de 2010, en torno a 2020 la humanidad ya es capaz de hibernar gente a granel durante años y años. No se especifica cómo es posible haber conseguido tan rápido tal capacidad, por mucho que en tiempos de crisis suela producirse una explosión evolutiva por necesidad. Si os acordáis, nosotros, en el 2020 y también en crisis, en vez de hibernando a personas estábamos encerrándolas en casa.

Por otro lado, la base del libro es un proyecto que me parece de locos. Como el enemigo tiene la capacidad de espiar todo lo que se hace y dice en la Tierra por medio de su avanzada tecnología, la ONU establece un plan con cuatro tíos que tendrán libertad para hacer lo que les salga de las narices sin dar explicaciones mientras buscan cómo ganar la guerra que se producirá en cientos de años, cuando los aliens consigan llegar al Sistema Solar. Me parece una gilipollez. ¿Qué clase de líder mundial aprobaría tal despropósito?

No sé, Cixin, vamos a leer el siguiente por aquello de terminar lo que se empieza, pero creo que en este se te fue de las manos la cosa.
 
VALORACIÓN:
 
 


0
Share


 

Byung-Chul Han está muy preocupado. El azar nos soltó en unos tiempos en los que la sociedad no funciona como debería. Esa conclusión, que es justo la misma a la que llegó absolutamente todo individuo que perteneció a una sociedad humana a lo largo de la historia, le tiene inquieto y por ello escribió este libro. En La sociedad del cansancio, el filósofo coreano explica los males psicológicos de la ciudadanía moderna basándose en una idea fundamental: hoy en día todos practicamos el esclavismo, pero en vez de llevarlo a cabo con los demás lo ejercemos sobre nosotros mismos.

Para Han, los grandes males que llevan a la gente a sufrir los trastornos mentales típicos de nuestro tiempo (depresión, síndrome de desgaste ocupacional, hiperactividad…) se resumen desde la perspectiva de que el mundo evolucionó hacia un exceso de positividad. No una positividad como la de quien cree que tampoco es para tanto llegar a verano sin tener cuerpo de modelo y que hay cosas peores, sino como la de quien cree que si llegar a verano con cuerpo de modelo es una opción, es necesario hacerlo. Como quedan tres meses escasos para verano, quien tiene esta mentalidad lo único que conseguirá será acabar quemado ya que por mucho que se esfuerce los plazos no dan para conseguir nada significativo. Al final, este sujeto esclavo del “querer es poder” acaba frustrado, llorando por culpa de su falta de habilidad calibrando los límites y por su negligente ignorancia sobre la biología humana.

Han explora ese estado mental de la aparente libertad contemporánea, en la que los yugos de la religión y las condiciones laborales infrahumanas dejan de ser lo que lleva a las personas a desgastarse en la dictadura de la moral y el trabajo. Ahora los yugos se los genera uno mismo debido a la autoimpuesta sensación de que necesitamos ser la mejor versión de nosotros mismos. Los límites del ocio y el negocio se confunden, la necesidad de formarse y de ser mejor es omnipresente para convertirnos en el mejor objeto de consumo posible y acabamos hasta las narices de tanto poder sin realmente querer. Reflexiones interesantes, aunque un poco más de alegría y un poco menos de “todo mal” no ten vendría mal, Han.

 

VALORACIÓN:


 

0
Share

 


Patti Smith es una artista curiosa, y en esta biografía sobre los primeros años de su carrera no hace otra cosa que confirmarlo. En ese punto entre la rebeldía absoluta y la tímida introspección artística, en este libro habla principalmente de la relación casi simbiótica que desarrollo con Robert Mapplethorpe desde que se conocieron por casualidad con 20 años hasta la muerte del fotógrafo dos décadas más tarde. Lo que empezó como una relación de pareja terminó por dar paso, cuando Robert se dio cuenta de que tenía otras preferencias igual de lícitas, por convertirse en una amistad irrompible. A pesar de las diferencias notables de personalidad entre ellos que se dejan ver durante la obra, la admiración y confianza que demuestra Smith hacia su antiguo amigo en esta narración es total.

Una cosa que me sorprende siempre que leo un libro autobiográfico de una figura artística de relevancia crecida en la América de los años 60 y 70 es la cantidad de encuentros impresionantes que cuentan, incluso en los tiempos en los que apenas habían dado más que sus primeros pasos dentro del mundo del espectáculo. Siempre describen aquella vez en la que se dieron la vuelta y se toparon de frente con Janis Joplin tomando un helado y sonriéndoles, o el día en el que Jimi Hendrix les sostuvo la puerta del bus para que no se les cerrase en la cara. Supongo que es cosa de los tiempos, que eran más simples. Seguramente dentro de 40 años los artistas emergentes de hoy narrarán emocionados aquella vez que se encontraron con Taylor Swift y les firmó una camiseta… previo pago de 3000 dólares para tener acceso al meet & greet.

Es un libro interesante, cargado del ambiente artístico de la Nueva York de aquellos tiempos en los que todo artista alternativo aspiraba a entrar en el entorno de Andy Warhol. Patti y Robert consiguen mezclarse con ese entorno (aunque al propio Warhol no le vean el pelo casi nunca), y a partir de ahí empiezan a conocer a gente que les va llevando por caminos insondables hasta el éxito artístico que ambos acabaron por conseguir, cada uno a su manera.

 VALORACIÓN:


 

0
Share
 

Entroido comeza cun capítulo no que o impecable inspector Xallas axexa o misterioso asasino do martelo para atrapalo e acabar a súa xeira de asasinatos que perturba a sempre tranquila cidade da Coruña. Non obstante, o que remata por caer nunha trampa é o policía, que se converte na última vítima do criminal, pois este deixa de matar despois de acabar con Xallas e nunca mais se escoita falar del.

Uns vinte anos despois, a inspectora Lola Xallas é requirida dende Barcelona para participar na investigación do asasinato dun executivo do mundo do espectáculo. Lola, como deixa deducir timidamente o seu apelido, é a filla dese inspector Xallas ó que pegaron un martelazo a traizón na noite coruñesa. Lola non dubida, xa que quen lle pide o favor é o antigo xefe do seu pai, co que garda moi boa relación, e aparece en Barcelona para ver se atrapa o asasino dese executivo ó que en realidade ninguén botará a faltar. O tal Tony Torres movía tódolos fíos no mundo do espectáculo catalán, pero non había quen o aturara.

Nesta novela, dinamicamente escrita con capítulos moi curtos que chaman a ler o seguinte despois de rematar cada un, os sucesos vanse cruzando tanto en tempo coma en espazo, e ademais da historia de Lola coñecemos tamén a de Olvido, unha periodista catalana que traballa en Coruña e que foi parella de Tony Torres meses antes do suceso. A periodista recibe un paquete anónimo cun vídeo subido de ton do executivo cunha famosa actriz e acode de inmediato a Barcelona para ver a Tony e avisalo de que alguén podería querer extorsionalo. A actriz que aparece no vídeo, Soledad, é outra das protagonistas cuxa historia se vai desenvolvendo ó longo da novela, deixándonos ver unha artista de éxito pero moi solitaria, que namora de casualidade cun aburrido funcionario un día que tropezan nunha libraría. As dúas serán sospeitosas principais da morte violenta.

A complexidade da investigación leva á policía a cambiar de sospeitoso coma de calcetíns, pero non é algo que sorprenda a Lola Xallas porque todo protagonista de thriller sabe que iso é o normal. O que a sorprende é atopar no medio de todo unha misteriosa referencia ós tempos nos que investigaba sen éxito ó asasino do pai

0
Share
 

Estar durmindo tranquilamente e ser espertado por unha man negra coma o baleiro colléndote das pernas e intentando tirar de ti cara un abismo escuro no medio do chan ardente da túa habitación non é unha experiencia de bo gusto para ninguén. Ademais de que esas non son maneiras educadas de privar do sono á xente, calquera ó que lle pase tal suceso posiblemente quedará preocupado un bo anaco pensando en que puido tomar o día anterior a altas horas para ver tal cousa.

Ó protagonista do libro, non obstante, nin se lle pasa pola cabeza a posibilidade de que as sustancias de dubidosa legalidade tivesen algún papel no sucedido. Tipo saudable como poucos, ten moi claro que aquilo foi unha experiencia sensorial real e o ente está de verdade a axexalo con malas intencións. A sombra é o signo dun escuro mal que o persegue dende hai tempo, dende a infancia mesma.

Ese suceso leva ó narrador a tecer unha agradable historia chea de realismo máxico, de mitoloxía galega, de aldea e de tradicións familiares, na que a vida tranquila pero tamén mística e profunda das poboacións rurais amósase como a última resistencia da esencia humana. Contra a ansiedade da cidade, a calma e a vida comunitaria das aldeas. Contra a inmediatez do mundo contemporáneo, os remedios tradicionais da sabedoría popular.

Para liberarse da maligna presenza que o atormenta, o protagonista acode a casa familiar para reconectar cos seus devanceiros e atopar as armas naturais das que a súa familia bota man dende hai moitas xeracións para enfrontarse a todo tipo de males e embruxos. Mentres constrúe o amuleto de herbas, plumas e naturezas mortas varias que sabe que lle axudará a escorrentar a maldade que o atormenta, aproveita para ir contando a estreita relación da súa familia coa sabedoría tradicional e mística, a condición de bruxos dalgúns dos seus antepasados ou mesmo as súas propias experiencias pasadas con ese mundo que hai mais alá do que os nosos ollos ven.

Unha novela curta, intensa e emotiva, das que se desfrutan lendo nunha cálida tarde de verán á sombra do carballo mentres o ar abanea as follas e deixa caer algunha landra con présa por abandonar a árbore antes do seu debido tempo.

0
Share
Entradas más recientes Entradas antiguas Inicio

Zona de habitabilidad, ya a la venta

Zona de habitabilidad, ya a la venta
Haz click en la imagen para conocer una comedia atípica que te llevará por los caminos de la crisis existencial con una sonrisa en la boca

Newsletter

Newsletter

Entradas populares

  • Lugares: Templo de Kailasa, el templo hindú que se talló en una sola roca (India)
    El Templo Kailasa es uno de los templos más impresionantes de la arquitectura rupestre india. Se trata de una enorme estructura tallada en u...
  • Ciclo David Lynch: ¿Cuál es el significado de la película 'Terciopelo Azul' (Blue Velvet)?
    Kyle McLachlan e Isabella Rossellini en una escena de Blue Velvet
  • ¿Qué significa el título de la novela ‘El cartero siempre llama dos veces’?
    Fotograma de la película El cartero siempre llama dos veces (1981), basada en la novela El cartero siempre llama dos veces es una novela de...

Secciones

  • Anecdotario de la ciencia
  • Anécdotas literarias
  • Consejos para escritores
  • Diccionario Simple de Astrofísica
  • Hilando ciencia
  • Lugares
  • Miscelánea
  • Pedazos de historia
  • Reflexiones
  • Reseñas literarias
  • Rubén Pedreira
  • Sorpresas del Universo
  • Una dosis diaria de arte

Busca reseñas por calificación:

Busca reseñas por calificación:








Archivo

  • ▼  2025 ( 163 )
    • ▼  diciembre 2025 ( 3 )
      • Alexander Pope, el poeta que no salía de casa sin ...
      • Una dosis diaria de arte: 'Lluvia, vapor y velocid...
      • La separación de Charles Dickens: ¿El primer escán...
    • ►  octubre 2025 ( 4 )
    • ►  septiembre 2025 ( 7 )
    • ►  agosto 2025 ( 1 )
    • ►  julio 2025 ( 2 )
    • ►  junio 2025 ( 14 )
    • ►  mayo 2025 ( 30 )
    • ►  abril 2025 ( 25 )
    • ►  marzo 2025 ( 20 )
    • ►  febrero 2025 ( 16 )
    • ►  enero 2025 ( 41 )
  • ►  2024 ( 19 )
    • ►  diciembre 2024 ( 3 )
    • ►  septiembre 2024 ( 1 )
    • ►  agosto 2024 ( 1 )
    • ►  julio 2024 ( 1 )
    • ►  marzo 2024 ( 7 )
    • ►  enero 2024 ( 6 )
  • ►  2023 ( 68 )
    • ►  noviembre 2023 ( 2 )
    • ►  octubre 2023 ( 5 )
    • ►  septiembre 2023 ( 2 )
    • ►  agosto 2023 ( 20 )
    • ►  julio 2023 ( 17 )
    • ►  junio 2023 ( 16 )
    • ►  mayo 2023 ( 5 )
    • ►  enero 2023 ( 1 )
  • ►  2022 ( 53 )
    • ►  diciembre 2022 ( 19 )
    • ►  noviembre 2022 ( 4 )
    • ►  octubre 2022 ( 4 )
    • ►  septiembre 2022 ( 5 )
    • ►  agosto 2022 ( 2 )
    • ►  junio 2022 ( 3 )
    • ►  abril 2022 ( 15 )
    • ►  febrero 2022 ( 1 )
  • ►  2021 ( 31 )
    • ►  septiembre 2021 ( 2 )
    • ►  agosto 2021 ( 2 )
    • ►  junio 2021 ( 2 )
    • ►  abril 2021 ( 3 )
    • ►  marzo 2021 ( 5 )
    • ►  febrero 2021 ( 7 )
    • ►  enero 2021 ( 10 )
  • ►  2020 ( 16 )
    • ►  diciembre 2020 ( 7 )
    • ►  noviembre 2020 ( 2 )
    • ►  septiembre 2020 ( 2 )
    • ►  agosto 2020 ( 1 )
    • ►  abril 2020 ( 1 )
    • ►  febrero 2020 ( 1 )
    • ►  enero 2020 ( 2 )
  • ►  2019 ( 20 )
    • ►  diciembre 2019 ( 2 )
    • ►  julio 2019 ( 3 )
    • ►  junio 2019 ( 4 )
    • ►  mayo 2019 ( 3 )
    • ►  abril 2019 ( 3 )
    • ►  marzo 2019 ( 3 )
    • ►  febrero 2019 ( 2 )
Copyright © 2015 Rubén Pedreira | Autor de Zona de habitabilidad

Created By ThemeXpose | Distributed By Gooyaabi Templates